Metro de Madrid ha renovado 10 ascensores anticuados en cuatro estaciones de la línea 7 (Guzmán el Bueno y Alonso Cano son las restantes). Los nuevos modelos son más modernos, incrementando así sus prestaciones y eficiencia energética.

Los elevadores instalados tienen capacidad para 13 usuarios, aportan un mayor número de maniobras y registran menos incidencias que los anteriores. Se mejora así la calidad del servicio que se ofrece a los viajeros y exigen un menor mantenimiento.

Además, cumplen con las máximas medidas de accesibilidad y seguridad. Constan de señales lumínicas y acústicas, información en braille, locuciones destinadas a
personas con discapacidad visual, y bucles inductivos, una tecnología que está introduciendo Metro en sus interfonos para favorecer la comunicación con ciudadanos con problemas auditivos.

También se han sustituido e implantado los suministros eléctricos, adecuado los sistemas de protección contra incendios y renovado los equipos de comunicaciones. La inversión de todos ellos asciende a 1,8 millones de euros (180.000 por ascensor).